El colegio Sagrado Corazón, de la Fundación Spínola, ha sido elegido por segundo año consecutivo como uno de los mejores centros educativos de la provincia de Málaga en el ranking Micole, una plataforma online que combina datos objetivos aportados por el centro con otros indicadores como la valoración de las familias, los servicios, instalaciones o las certificaciones externas.
“Estamos muy contentos. Es un reconocimiento que distingue al centro por diversas cuestiones ajenas a nosotros. El estar en el ranking es lo de menos, pero es una satisfacción que nos reconozcan que el trabajo diario funciona”, expresa el director de este centro, Pablo Herrera.

El ranking valora el proyecto educativo de cada centro que, en caso del colegio rondeño, “prepara a los niños para la sociedad actual”, no sólo centrándose en la formación académica, sino también dando lugar a que los alumnos crezcan como personas en una etapa que comprende desde los 3 a los 16 años.
Herrera explica que este tipo de reconocimientos les sirven de motivación: “Siempre todo es mejorable y hay que seguir avanzando. Esto nos impulsa a continuar en nuestra tarea diaria y seguir investigando para lograr el mejor proyecto educativo posible”.
El director del centro también pone en valor el papel fundamental de las familias, asegurando que es necesaria una confianza mutua y “hablar el mismo idioma”, para orientar a los menores en la misma dirección, con objetivos compartidos.
En cuanto al proyecto educativo, este centro sigue unas líneas pedagógico-pastorales, con vivencias trasversales y una formación integral, en el que se busca formar a la persona en su conjunto., destacando la fe, los valores cristianos, el pensamiento crítico y el trabajo en equipo como algunos de sus valores fundamentales. “Lo que buscamos es que el perfil de salida de los alumnos sea de personas con herramientas suficientes para resolver los problemas actuales. En los colegios de educación básica hay un gran reto: hay que formarles como personas”.
“Buena parte del éxito de nuestro proyecto son los recursos humanos, las personas que se configuran como educadores al centro. Entendemos la figura de educador en sentido amplio, no solo el docente, sino cualquier profesional que desempeñe su labor en el centro. Es tan importante la persona que se dedica a la limpieza de las aulas como el monitor de comedor o el docente… Es una riqueza los compañeros que tengo en el centro, son los que lo hacen posible”, asegura Herrera.



