El Parque de La Galia está viviendo una notable transformación gracias al esfuerzo altruista de un grupo de vecinos que han decidido unir fuerzas para recuperar este espacio natural. Bajo el nombre de Asociación Amigos La Galia, este colectivo trabaja desde hace meses en la limpieza, acondicionamiento y puesta en valor de un parque que durante años permaneció abandonado.
Según explica su presidente, Ger De Heus, el proyecto comenzó con apenas cuatro personas, pero poco a poco ha ido creciendo hasta consolidarse como un equipo de unas 15 personas, con unos 300 seguidores en redes sociales. “El secreto es el trabajo conjunto. Queremos un parque hecho por vecinos y para vecinos”, señala.
El cambio en el entorno es evidente. Zonas que antes estaban cubiertas de maleza, basura y restos de botellón han sido completamente limpiadas. Los voluntarios han retirado grandes cantidades de residuos, desbrozado caminos que eran intransitables y recuperado espacios que ahora vuelven a ser utilizables por la ciudadanía. “Antes esto era una selva. Había cristales, colchones, gomas… era peligroso incluso pasear con animales”, explican algunos voluntarios.
Además de la limpieza, también se han llevado a cabo trabajos de mejora y mantenimiento, como la poda de árboles, la recuperación de bancos y la eliminación de puntos peligrosos en el terreno. Todo ello ha permitido que el parque sea hoy un lugar más seguro y agradable para pasear, hacer deporte o disfrutar en familia.
La implicación de los vecinos ha sido fundamental en este proceso. Personas como Fátima, vecina de la zona, destacan la importancia de este proyecto: “Era una pena ver este lugar así, porque es precioso. Ahora viene mucha gente con niños, perros o bicicletas”.
La asociación mantiene un contacto constante con el Ayuntamiento, con el que ya trabaja en futuras mejoras como la instalación de nuevos bancos y papeleras, así como en proyectos de reforestación que podrían incluir la plantación de más de mil arbustos y decenas de árboles.
De cara al futuro, el colectivo busca convertir el parque en un punto de encuentro para la ciudadanía. Entre sus ideas se encuentran la organización de meriendas vecinales, actividades al aire libre e incluso pequeños conciertos.
Desde la Asociación Amigos La Galia hacen un llamamiento a la participación ciudadana, recordando que cualquier persona puede colaborar en el mantenimiento del parque o seguir su actividad a través de redes sociales. Su objetivo es mantener un lugar que unifique convivencia, naturaleza y disfrute para todos los rondeños.







