La modista Pepa Borrego ha sido distinguida con la Bandera de Andalucía de las Artes de la provincia, un reconocimiento que recogerá el próximo viernes en un acto institucional que tendrá lugar en el auditorio Edgar Neville de la Diputación de Málaga.

“No sé si me la merezco o no, pero si me la han dado, por algo será”, asegura la modista en una entrevista concedida a Canal Charry. Se trata de un galardón que pone en valor la carrera de esta rondeña, que ha creado más de 400 trajes de goyesca.
Una mujer enamorada de sus raíces y que se siente muy orgullosa de representar a nuestro municipio en este acto: “Por mi Ronda hago lo que haya que hacer, soy rondeña de pura cepa. Llevo a mi ciudad por bandera”, asevera Borrego.

El marido de Pepa, Ramón Flores, era un apasionado de la tauromaquia y era promotor de corridas de toros en Ronda, incluyendo la corrida Goyesca, por su cercanía con la familia Ordóñez. A raíz de esta relación, Pepa comenzó a hacer trajes basándose en las pinturas de Goya.
“Antes se hacían unos trajes más sencillos. Luego se ha ido perfeccionando más, pero mis trajes siempre han tenido su sello… A mi me gustaba adaptarlo al cuerpo, para lucir la figura, que estuviera bien hecho y que les quedara bien”, explica.

El hacer este tipo de trajes es una labor muy delicada, que debe hacerse a mano, puntada tras puntada. Un arte que ha evolucionado a lo largo de los años y es que, según recuerda Pepa Borrego, el primer traje que hizo fue a su cuñada, con unas cortinas y el cuerpo de terciopelo. “Yo no he tenido nunca ningún taller, lo he hecho todo sola. Al principio no había ni adornos, luego empecé a ponerle pasamanería y diferentes detalles que yo iba viendo, también adaptándome a las chiquillas”, cuenta.
“A mí me daba igual si las niñas eran pobres o ricas… Yo decía que ese año iba a hacer un número concreto de trajes y cosía a las primeras que llegaban a mi casa”, asegura, al tiempo que recuerda que el año que ella fue Presidenta de las Damas Goyescas confeccionó nueve vestidos, además del suyo propio.
Una vida dedicada a la costura, puramente vocacional, gracias a su pasión por la moda y su talento. Un oficio que echa de menos a día de hoy: “Yo daría lo que fuera por volver a estar como estaba entonces. Ya, aunque quiera, los años pasan y pesan”.





