Un total de 71 agentes integran la plantilla de la Policía Local de Ronda, que se mantiene como una de las ciudades más seguras de nuestra región. “Nuestro trabajo empieza mucho antes de que la ciudadanía nos vea por las calles”, asegura el jefe de este cuerpo de seguridad, Miguel Ángel Aranda. “Atendemos tareas diversas: la vigilancia de los barrios, controles de tráfico, apoyo a los centros educativos, protección de víctimas vulnerables o la gestión de emergencias, entre otros”.
“Ronda es una ciudad tranquila y segura, pero no quiere decir que no se produzcan delitos”, asegura Aranda. En nuestra ciudad, los más habituales son los hurtos en zonas comerciales y a turistas. Los primeros suelen ser perpetrados por delincuentes habituales, ya conocidos por los comerciantes y los policías; mientras que los segundos suelen ser grupos organizados, principalmente de nacionalidad rumana, que llegan en el día desde la Costa del Sol y se hacen pasar por visitantes.
Este cuerpo de seguridad también busca facilitar la atención a los turistas, ya que cuentan con varios agentes que hablan diversos idiomas, como inglés, francés o italiano. Una destreza fundamental que hace que la comunicación con los visitantes sea fluida y que ayuda a que éstos se sientan más cómodos en caso de necesitar ayuda.
En los últimos años, son varios los nuevos agentes que han entrado a formar parte de la Policía Local de Ronda. Se trata de “promociones cada vez con más preparación, la mayoría con carreras universitarias y gran vocación de servicio público” que se unen a la experiencia de los agentes más veteranos.
Como consejo para los ciudadanos, los agentes tienen claro que la clave es la precaución, tanto en el día a día como en grandes eventos: vigilar nuestros objetos personales, estar atentos a los niños o asegurarnos de cerrar nuestros vehículos, son pequeños gestos que pueden evitarnos algún disgusto.


