José Antonio Mejías descubrió que tenía la papeleta premiada de «Todo es posible en primavera» la noche antes de que expirara el plazo.
La campaña “Todo es posible en primavera”, organizada por APYMER, ha tenido un cierre de película. El ganador del gran premio de 2.000 euros apareció en el último momento, cuando ya se pensaba que nadie aparecería, a tan solo unas horas de que se agotara definitivamente el plazo legal para reclamarlo.
La suerte se alió con José Antonio Mejías y su pareja la noche del pasado jueves 25 de junio. Fue en ese momento cuando decidieron comprobar los boletos que tenían en casa y descubrieron, para su sorpresa, que poseían la numeración agraciada. La papeleta ganadora había permanecido guardada hasta entonces en el interior de una caja de zapatillas adquiridas en el establecimiento Intersport Cary.
Al día siguiente a primera hora de la mañana, José Antonio inició la ya tradicional y frenética carrera de las dos horas para agotar el premio. La carrera inició en el mismo establecimiento donde adquirió la papeleta ganadora.
Este premio de 2.000 euros no ha podido llegar en un momento más oportuno para la familia, ya que el próximo 18 de julio la pareja pasará por el altar, por lo que el dinero se convertirá en un alivio directo para los gastos de la cel

ebración. Según explicó el propio afortunado, el presupuesto servirá para costear productos del convite como, “jamón, queso y bebida, para poder celebrar tanto la boda como el premio”.
Visiblemente emocionado y agradecido por el trato recibido, Mejías reconoció que es la primera vez que la fortuna le sonríe con un premio de estas características, demostrando que, a veces, comprar en el comercio local tiene una recompensa redonda.



