Ronda volvió a vivir este lunes una de las jornadas más mágicas del año con la celebración de la Cabalgata de Reyes Magos, que, por segundo año consecutivo, tuvo que adelantarse a la mañana del día 5 a causa de las adversas condiciones meteorológicas previstas para la tarde. La tregua ofrecida por el tiempo permitió que el desfile pudiera desarrollarse con normalidad y sin contratiempos.
A las 11:30 horas partía la comitiva desde la avenida Ricardo Navarrete, formada por un total de 20 carrozas y 13 animaciones, que recorrieron las principales calles de la ciudad. Durante el desfile se repartieron más de 6.000 kilos de caramelos, para alegría de los más pequeños.
El recorrido estuvo acompañado en todo momento por una multitud de público, especialmente niños y niñas, que con rostros llenos de ilusión y emoción dieron la bienvenida un año más a Sus Majestades de Oriente.
Una cabalgata que, como cada año, fue posible gracias al esfuerzo y la implicación de numerosas personas, entre ellas voluntarios, asociaciones, trabajadores municipales y fuerzas y cuerpos de seguridad, cuya labor resultó fundamental para el buen desarrollo del evento.
El desfile puso su punto final en la iglesia de La Merced, donde los Reyes Magos realizaron la tradicional adoración al Niño Jesús y, posteriormente, recibieron a los niños de Ronda para hacerles entrega de sus regalos. Una jornada mágica que marca el inicio de la noche más esperada del año, en la que los pequeños de la ciudad aguardan en sus hogares la llegada de Sus Majestades.
















