Hoy en Visión Empresarial acudimos al Rincón del Cheesecake, un local de reciente apertura situado en calle Molino, 6. Allí nos espera Monse Marín, rondeña que tras más de 20 años trabajando en una conocida cadena de supermercados de nuestro país, ha querido dar el paso de apostar por un negocio de hostelería en la ciudad.
Monse no se adentra sola en esta nueva experiencia, lo hace acompañada de sus hijos y su marido, creando de esta forma una empresa familiar que viene apostando fuerte.
El local, como su nombre indica, está especializado en las tartas de queso, pero existe una amplia carta para conectar con todos los gustos: desde los croissants, pasando por las focaccias o tostadas de pan elaborado 100% con masa madre de diferentes variedades que pueden acompañarse con productos de calidad. El café también es muy importante en un establecimiento que busca la relajación para que el cliente disfrute de todo lo que se ofrece.
Destacable también es la estética elegida inspirada en las boutiques francesas: desde el suelo de mármol, hasta las mesas y sillas han sido elegidas con un gusto que resalta incluso en el cuarto de baño. Además, existe una zona de niños para que puedan jugar y disfrutar.
En la entrada del Rincón del Cheesecake pueden verse dos números: el 13 y el 21. Cifras que tienen un importante significado para su propietaria, debido al fallecimiento tanto de su padre, como de su madre, por lo que ha querido que su recuerdo también tenga presencia en el nuevo establecimiento a través de esta simbología.
Con ilusión, esfuerzo y carácter familiar, El Rincón del Cheesecake inicia su andadura en Ronda con una propuesta de calidad, cercanía y un ambiente cuidado al detalle.







