La Plataforma en Defensa del Arroyo de las Culebras y su Entorno ha realizado esta mañana una concentración para mostrar su desacuerdo con el proyecto del vial alternativo, que se ha aprobado durante el pleno ordinario del mes de septiembre de este lunes, y que ha contado con la participación de alrededor de medio centenar de personas.
El proyecto del vial plantea construir una nueva carretera por el sur de Ronda, atravesando un entorno de gran valor paisajístico junto al Arroyo de las Culebras, el Cerro de la Pedrea y las antiguas murallas de la ciudad. Una iniciativa que valoran como “absurda, teniendo en cuenta que se encontraría a sólo 800 metros de la actual circunvalación”.
La plataforma asegura que “existen alternativas que deben estudiarse, antes de transformar de manera irreversible este entorno” y reclama que “se valore mejor cómo afectará la nueva infraestructura tanto al tráfico como a los vecinos de los barrios por los que desembocará”.
Según las previsiones del propio Ayuntamiento recogidas por la asociación, el nuevo vial soportaría 7.300 vehículos diarios, que accederían a Ronda a través de los barrios de Padre Jesús, Cruz de San Jorge y San Rafael, un volumen que, según la plataforma, no podrían soportar las citadas barriadas.
“Para los vecinos de estos barrios significa más tráfico, más ruido, más contaminación y más hormigón en unos entornos donde todavía existen espacios verdes”, afirma la plataforma.
Como posibles soluciones, plantean la mejora de la circunvalación existente, actuando sobre sus accesos, conexiones y puntos conflictivos; el refuerzo del transporte público, o la creación de aparcamientos disuasorios con lanzaderas que permitan reducir la entrada de vehículos de turistas en el centro de Ronda.
También se cuestiona el impacto visual que podría producir el citado proyecto, asegurando que no se cuentan con estudios suficientemente detallados, especialmente para conocer cómo afectará al paisaje que se puede ver desde puntos tan relevantes como el Puente Nuevo o el entorno del Tajo.
“La zona afectada por el proyecto se encuentra protegida desde hace más de medio siglo como Suelo No Urbanizable de Protección Integral”, han recordado desde la plataforma.







