La solidaridad vuelve a abrirse paso tras los últimos temporales. Un tráiler cargado de alimentos, ropa y productos de primera necesidad ha llegado a Ronda procedente de Paiporta (Valencia), gracias a la iniciativa de vecinos y empresarios de la localidad valenciana que han querido devolver la ayuda recibida meses atrás tras sufrir los devastadores efectos de la DANA.
El cargamento, que en un principio estaba pensado para el polideportivo El Fuerte, que ha acogido durante los últimos días a casi 600 vecinos de Grazalema y la Estación de Benaoján, ha sido descargado en la calle Infantes, en la sede de la Iglesia Evangélica de Ronda, que actuará como punto de enlace para distribuir el material entre asociaciones de nuestra comarca natural.
El pastor de la Iglesia Evangélica, Ezequiel Bernal, ha explicado que el contacto se produjo a comienzos de semana, cuando desde Paiporta les comunicaron su intención de enviar ayuda, agradeciendo así el apoyo de decenas de voluntarios rondeños y legionarios de nuestra ciudad que en octubre de 2024 participaron en las tareas de reconstrucción de varias localidades de la Comunidad Valenciana, principalmente Catarroja y la citada Paiporta.
Lo que inicialmente parecía un pequeño camión ha terminado convirtiéndose en un tráiler completo, que ha llegado esta tarde repleto de productos de todo tipo: alimentos, ropa, artículos de higiene personal o productos de limpieza.
Bernal subraya que la iglesia no pretende convertirse en almacén, sino en un “puente” entre quienes donan y quienes necesitan la ayuda. Desde este punto, diferentes colectivos y asociaciones recogen el material para su posterior reparto.
Por su parte, los transportistas, naturales de Paiporta, han querido dejar claro que el mérito no es individual. El tráiler es fruto de la colaboración de numerosos vecinos anónimos y de pueblos cercanos, que han aportado productos y recursos para hacer posible el envío.
Recuerdan que su localidad vivió momentos muy difíciles durante la DANA y que entonces recibió el apoyo de la ciudadanía. Ahora, ante los efectos del temporal en la Serranía, han querido corresponder a esa ayuda recibida. “El pueblo siempre salva al pueblo”, concluyen.





