Ronda esperaba este sábado al Señor de Ronda y a su Bendita Madre, la Virgen de los Dolores, con motivo de la Salida Extraordinaria organizada por la Hermandad de Padre Jesús para conmemorar su 250 Aniversario Fundacional. Una jornada histórica en la que ambos titulares compartieron, de manera excepcional, paso procesional, protagonizando una estampa que quedará para siempre en la memoria de la ciudad.
La Virgen de los Dolores se presentaba bellamente ataviada por su actual vestidor, David Toro, con su mano izquierda ligeramente elevada y señalante, acompañando en su dolor a su Hijo. Padre Jesús, por su parte, lucía su característica túnica de cola morada y volvía a portar la cruz octogonal, con la que no procesionaba desde el año 2002, recuperando así una estampa de gran valor histórico para la corporación.
A las cinco de la tarde se abrían las puertas del templo. El cortejo estaba formado por las representaciones de las hermandades de Pasión y Gloria de nuestra ciudad, numerosos hermanos de la corporación y cerca de un centenar de mujeres ataviadas con mantilla, que aportaron al cortejo elegancia y solemnidad. El itinerario permitió contemplar diferentes momentos de especial significado. El primero de ellos, el paso por la calle Ermita, donde esperaba la Hermandad de la Columna.
El acompañamiento musical corrió a cargo de la Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora del Rosario de Arriate, que volvió a demostrar durante todo el recorrido los motivos por los que está considerada una de las formaciones de referencia del panorama musical cofrade actual, acompañando al Señor con una interpretación brillante.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada se vivió con la llegada de los dos titulares a la Residencia de las Hermanitas de los Pobres. Allí, el Señor y la Virgen se presentaron ante los mayores, protagonizando un encuentro cargado de emoción, sentimiento y devoción que difícilmente podrán olvidar quienes tuvieron la oportunidad de vivirlo.
La música volvió a tener un papel protagonista en este punto del recorrido. La Banda de Música Maestro Paco Tenorio, de la vecina localidad de Arriate, interpretó cuatro composiciones ante los titulares, creando un ambiente de profundo recogimiento y solemnidad que envolvió por completo el encuentro.
Otro de los puntos señalados de la jornada fue la Plaza del Socorro, donde la Hermandad preparó una alfombra de sal para recibir a sus titulares. Allí, los hermanos auroreros ofrecieron sus cantos y alabanzas.
Pasadas las once de la noche, y después de recorrer nuevamente las calles de su barrio, el cortejo emprendía el tramo final de su recorrido. La Plaza de la Oscuridad y la calle Ríos fueron algunos de los rincones que volvieron a contemplar el caminar del Señor y su Madre antes de alcanzar la calle Real, completamente abarrotada de público, al igual que buena parte del itinerario.
Con la interpretación de la Marcha Real, el Señor de Ronda y la Virgen de los Dolores regresaban finalmente a su templo, poniendo el punto y final a una Salida Extraordinaria que ya forma parte de la historia de la Hermandad de Padre Jesús. Una jornada irrepetible, vivida con intensidad por una Ronda volcada con sus titulares, y que difícilmente podremos olvidar quienes tuvimos el privilegio de contemplarla.







