El Salón de Grados de la Real Maestranza de Caballería de Ronda ha sido el escenario elegido para presentar de manera oficial la cuadragésima sexta edición del Concurso Exhibición de Enganches de Ronda. La cita, uno de los actos centrales de la Feria y Fiestas de Pedro Romero, tendrá lugar el próximo domingo 6 de septiembre y marcará el esperado reencuentro del público con los enganches en el interior del coso taurino.
Al acto institucional han asistido los máximos responsables de las entidades organizadoras; la alcaldesa de Ronda, María de la Paz Fernández, el teniente de hermano mayor de la Real Maestranza Rafael Atienza y el vicepresidente del Real Club de Enganches de Andalucía, José Juan Morales.
Los tres representantes han expresado su satisfacción por la vuelta al formato clásico del certamen. Tras dos años marcados por los trabajos de rehabilitación arquitectónica, el espectáculo volverá a contar con la presencia de afición en los tendidos.
La reapertura del coso al público ha sido posible gracias a la finalización de las obras de consolidación estructural por el arquitecto Ricardo Acoca. Las intervenciones, que se han extendido durante once meses, se han centrado principalmente en el refuerzo de la emblemática arquería de la plaza, garantizando de nuevo la plena seguridad del recinto.
El Concurso Exhibición de Enganches acumula un profundo arraigo histórico. La tradición de ver circular carruajes por el ruedo rondeño se remonta a 1954, cuando los enganches del marqués de Salvatierra, Pablo Atienza, y los del Depósito de Sementales de Jerez comenzaron a trasladar a las damas goyescas. En 1972, con motivo del IV Centenario de la Real Maestranza, la institución impulsó el primer concurso formal, cuya organización asumió en 1996 el Real Club de Enganches de Andalucía con la colaboración municipal y maestrante.
El programa del 6 de septiembre dará comienzo a las 10:00 horas con la habitual parada y exposición de carruajes en la calle Virgen de la Paz. Posteriormente, a las 12:00 horas, arrancará la competición en el albero de la Real Maestranza, reuniendo a cocheros y enganches de primer nivel tras meses de cuidada preparación, doma y restauración de guarniciones.
Las entradas saldrán a la venta en la plataforma digital Giglon a partir del lunes 24 de agosto. Quienes prefieran adquirir sus pases de forma presencial podrán hacerlo desde el lunes 31 de agosto en la taquilla situada en la Plaza Teniente Arce. El domingo 6, día del evento, la taquilla se trasladará a la zona frente a la oficina de correos.
El precio será único, 5 euros, tanto para sol como para sombra, y una parte de la recaudación final se entregará a la asamblea local de Cruz Roja en Ronda.
Horarios de taquilla presencial:
- Lunes 31 de agosto, martes 1 y miércoles 2 de septiembre: de 12:00 a 14:00 h y de 18:00 a 20:00 h.
- Jueves 3 de septiembre: de 12:00 a 14:00 h (tarde cerrado).
- Viernes 4 de septiembre: de 12:00 a 14:00 h y de 17:00 a 19:00 h.
- Sábado 5 de septiembre: de 11:00 a 13:00 h.
- Domingo 6 de septiembre (día del evento): de 09:00 a 12:00 h.
La imagen promocional de este año rinde homenaje al patrimonio histórico y documental de la propia Real Maestranza. Se trata de una lámina coloreada a mano titulada «Vue de Malte. Strada Real», perteneciente a la obra Voyage d’Horace Vernet en Orient, editada en París en 1843 por Augustin Challamel y escrita por Eugène Goupil-Fesquet.
La ilustración, conservada en la biblioteca de la institución, plasma una escena cotidiana de La Valeta a mediados del siglo XIX por la que transita un calesse o kaldess, el carruaje de dos ruedas tirado por un solo animal característico de la isla durante la época colonial británica. La estampa refleja la estética de los transeúntes de la época, con mujeres ataviadas con la tradicional għonnella maltesa y soldados británicos uniformados de la época, está basada en un dibujo original de Eugène Goupil- Fesquet, quien viajó por Oriente junto al pintor Horace Vernet.

La Real Maestranza ha querido trasladar en la presentación su agradecimiento a los enganchistas que, año tras año, traen a Ronda sus mejores carruajes y caballos, fruto de un trabajo de doma, restauración de guarniciones y búsqueda de la perfección que hace posible este espectáculo.







