
La Hermandad de Nuestro Señor Ecce-Homo, Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Señora del Buen Amor, ha completado este Jueves Santo su estación penitencial por las calles de Ronda con la habitual expectación. Desde primera hora de la tarde, cientos de personas se congregaban en los aledaños del templo de María Auxiliadora esperando, sobre todo, la llegada de La Legión.
Este año han acompañado a la Hermandad del Ecce-Homo los gastadores del 4º Tercio; la 2ª Compañía de la X Bandera Millán-Astray y la Banda de Guerra del 4º Tercio y el Grupo de Caballería, con el teniente coronel Miguel Ángel Carnerero como máxima representación por parte de esta unidad, vinculada con la corporación desde inicios de los años ochenta.
La hermandad ha contado este año con una importante novedad, ya que el antiguo trono de la Virgen del Buen Amor se ha adaptado a paso de costal, con una nueva parihuela, aunque todavía no está completo y será uno de los principales retos de la nueva junta de gobierno que encabeza Miguel Arias. La titular mariana de la corporación ha estrenado saya en la estación penitencial de hoy, en la que ha vuelto a portar la faja de oficial general donada por el teniente general Julio Salom.





