La noche del Miércoles Santo volvió a recuperar uno de sus momentos más esperados en Ronda con la salida procesional de la Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo de la Sangre y Nuestra Señora del Mayor Dolor. A las 23:00 horas, con una puntualidad rigurosa, la corporación abría las puertas de la Iglesia de Santa María la Mayor, devolviendo a las calles una estampa que no se había podido disfrutar en los dos últimos años debido a las adversas condiciones meteorológicas.
La Plaza Duquesa de Parcent se encontraba completamente enmudecida cuando, minutos antes de la salida, miembros de la hermandad protagonizaban uno de los instantes más simbólicos de la Semana Santa rondeña. Tres martillazos secos sobre el dintel de la puerta anunciaban el inicio de la estación de penitencia, un gesto cargado de historia que marcaba el comienzo del cortejo.
Tras este ritual, comenzaba a discurrir la procesión encabezada por la cruz de guía, abriendo paso a un desfile marcado por el recogimiento, el orden y la austeridad.
La salida de este año ha estado marcada además por una nueva etapa en el gobierno de la cofradía. José Miguel Jiménez estrenaba su cargo como hermano mayor, encabezando una nueva junta de gobierno tras más de una década con Diego Cañestro al frente de la hermandad.





