Como cada Lunes Santo, y fieles a una tradición que se remonta a 1574, los cofrades de la Hermandad del Santo Entierro de Cristo y Nuestra Señora de la Soledad han recorrido esta mañana las calles de Ronda con el objetivo de recaudar fondos para la estación de penitencia del próximo Viernes Santo. Asimismo, esta iniciativa contribuye a su bolsa de caridad, con la que cada año prestan ayuda a las personas más necesitadas del barrio de San Francisco.
En esta ocasión, más de una veintena de hermanos y hermanas han salido a las calles de Ronda, debidamente acreditados, para mantener viva esta histórica tradición. Hemos hablado con Antonio López, Hermano Mayor de la corporación, quien nos ha compartido la ilusión con la que vive la hermandad esta jornada tan señalada.
Desde su fundación los hermanos pagaban unas cuotas, que eran destinadas a las luminarias de la iglesia el Jueves y Viernes Santo y también era preceptivo del hermano mayor determinar, con el permiso del padre provincial, nombrar comisiones y por turno riguroso, cuya misión era la petición de limosnas para enterramientos y oficios religiosos a cualquier hermano fallecido.





