La Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de la Amargura, conocida coloquialmente como la Hermandad de Los Gitanos, también ha podido procesionar por las calles de Ronda en la tarde de este Domingo de Ramos, llenando la ciudad de fe, devoción y aroma a romero quemado.

Un año muy especial en el que el paso del Manué ha estrenado las nuevas pinturas realizadas para las cartelas de su paso, obra del artista rondeño Alejandro Martín; en el caso de la cartela trasera de los respiraderos, el dorado ha sido completamente renovado y estofado nuevamente. También ha visto la calle el nuevo llamador, obra de la Orfebrería Villena y la nueva túnica del Señor, realizada por Jesús Muñoz (hermano de la cofradía), de la que se ha iniciado su bordado.
Por su parte, se ha finalizado prácticamente la candelería de la Virgen de la Amargura, con la adquisición de 32 piezas de la Orfebrería Santos de Sevilla y se han encargado las coronitas para los guarda brisas de los arbotantes de cola del paso de la Virgen.
Al igual que en la salida de la hermandad del Prendimiento, a la salida del cortejo de Los Gitanos, ha acudido el obispo de Málaga, Monseñor José Antonio Satué, quién ha aprovechado su paso por Ronda para visitar varias cofradías de la ciudad, así como la colegiata de Santa María la Mayor.





